En un país donde un técnico puede estar a 2.000 kilómetros de los equipos que debe supervisar, la telemetría no es un lujo: es una necesidad operativa y económica. Esto es lo que el monitoreo remoto resuelve en cada sector.
El caso de las hidroeléctricas y de cualquier titular de derechos no consuntivos: el agua no se consume, se devuelve al cauce. Por eso el MEE exige medir dos puntos, no uno — lo que entra y lo que sale.
Cuéntenos qué necesita monitorear y a qué distancia está. Le proponemos el sistema que corresponde, sin sobredimensionar equipos.